7 de marzo de 2011

Un, dos, tres... [ya no estás aquí]

El tipo caminó a duras penas por la avenida,
se detuvo unos segundos en la esquina,
y continúo su viaje ahora más destruido.

Caminó en busca de la perpendicular,
vio las mismas caras de aleatorios,
cruzó tapando su globo ocular.

De pronto sus circuitos se apagaron,
y al reiniciar otra vez todos sus sistemas,
huía del lugar que muchos abordaron...

Como siempre.

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